El múltiplo sobre la inversión de los unicornios baja de 163 a 5

Recientemente he empezado a seguir al profesor Ilya Strabulaev en LinkedIn. Ilya es uno de los mayores expertos académicos en capital riesgo en general y en el análisis de unicornios en particular. Se denomina unicornios en el argot del capital riesgo a aquellas compañías privadas, no cotizadas en un mercado bursátil, y con una valoración de más de 1000 millones $ (M$).

Ilya es el David S. Lobel Professor en Private Equity (Capital Privado) en Stanford, una de las universidades cuyos alumnos han obtenido mayor tasa de éxito creando startups. Ya habíamos hablado de sus trabajos en otros posts:

El autor ha escrito un libro llamado The Venture Mindset, en el que analiza diversas características de las empresas unicornios: cómo se crean, cuántos fundadores tienen, cuál es el origen de éstos, cuánto tardan en salir a bolsa, cuál es el retorno para sus inversores, etc. Es un análisis muy completo de dicho grupo de sociedades.

En su perfil LinkedIn ha publicado algunos datos extraídos del libro que me han parecido curiosos y he creído interesante compartir.

La probabilidad de que una startup con financiación de capital riesgo en Estados Unidos llegue al status de unicornio es del 0,8 % (media histórica).

Se trata de una probabilidad baja. Lo que me llama la atención, es que muchos emprendedores perciben esta probabilidad como mucho más elevada, y preparan sus compañías para ello. Normalmente llegar a dicho estatus requiere invertir grandes cantidades de dinero, aceptar acuerdos con cláusulas asimétricas (liquidación preferente, antidilución, etc.), crecer aceleradamente y asumir mucho riesgo. Y en general, cuando asumes mucho riesgo como emprendedor, tienes una mayor posibilidad de quiebra de la empresa.

Nota: en el gráfico a continuación podemos observar que la probabilidad de llegar a valer más de 1000 M$ desciende mucho en los últimos años. Se debe a que a las startups creadas más recientemente han tenido poco tiempo todavía para convertirse en unicornios.

Probabilidad de una startup de llegar a ser unicornio es del 0,8%

El retorno para los inversores en unicornios ha descendido de 163x a 5x en los últimos años.

El retorno, definido como la valoración de la sociedad obtenida en su venta dividida por el dinero invertido, fue excelente en 1999, en la primera ola de startups de internet. Los inversores multiplicaron su dinero por 163x. En 2019 siguió siendo excelente, 80x. Pero si miramos lo ocurrido después de la COVID-19, ya estamos hablando de tan solo 4 o 5x. Esto es, en la actualidad hay que invertir de media 200 M$ para que la empresa acabe valiendo 1000 M$.

En todo caso, multiplicar por 5 el dinero invertido en un espacio de 9 años (es lo que el estudio dice que se tarda de media en vender un unicornio) está muy bien, pensará el lector. Pues no tanto, porque en un fondo de capital riesgo es habitual que casi la mitad de las inversiones acabe en valor cero, y que los retornos del fondo se consigan con un 10-20 % de las mismas. Si este pequeño porcentaje de inversiones exitosas van a rentar tan solo cuatro o cinco veces el dinero invertido, no se van a poder conseguir los retornos prometidos a los inversores (en torno al 20 % anual).

Los retornos de los unicornios han bajado de 163 veces el dinero invertido a solo 5.

Los unicornios se venden mejor en transacciones de M&A.
El múltiplo de venta alcanzado por los inversores fue mayor si se realizó vía una venta privada que vía una salida a bolsa. En el gráfico puede observarse cómo los inversores obtuvieron 49x su dinero en las operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones), mientras que aquellos que vendieron en una salida a bolsa, tan solo obtuvieron 27x de media.

El retorno en la venta de un unicornio es menor si se hace vía salida a bolsa

Los fundadores de unicornios no son tan jóvenes.
La mayoría de los fundadores de unicornios fundaron su compañía cuando tenían 30 años o más, siendo el grupo más numeroso el de entre 30 y 40 años. Sin embargo, sí son más jóvenes que el emprendedor de éxito mediano, que tenía 47 años en el momento de fundación de su empresa, del que ya hablamos en otro artículo: Cómo es el emprendedor de éxito, mitos y realidades.

Me encanta la imagen de David Chu, que fundó Atea, una exitosa compañía de productos farmacéuticos con más de 70 años.

La edad más común para fundar un unicornio es entre 30 y 40 años

El número de fundadores parece influir en la probabilidad de llegar a ser unicornio.
En el gráfico se puede ver cómo la probabilidad de éxito de construir un unicornio es superior a la de una muestra aleatoria a partir de 3 cofundadores. Las compañías con uno o dos cofundadores tendrían así menor probabilidad estadística de llegar a tal estatus.
Por otra parte, no deja de ser cierto que un 50 % de los unicornios tienen uno o dos cofundadores.

La probabilidad de llegar a construir un unicornio baja si los fundadores son 1 o 2. Sube a partir de 3 fundadores.

El 40 % de los fundadores de unicornios son emprendedores en serie.

El cuarenta por ciento de los fundadores de estas startups son emprendedores en serie, esto es, fundaron una o varias startups antes. La narrativa parecería ser: un emprendedor vende su primera empresa, gana algo de dinero y necesita un reto mayor. Como consecuencia, intenta crear una empresa más grande y ganar mucho más dinero. Pero, hay un 60 % que aciertan en su primer intento. ¿Suerte?

40% de los emprendedores que fundaron unicornio eran emprendedores en serie

Invertir en un unicornio en la salida a bolsa parece poco rentable
Los unicornios que salieron a bolsa, de media perdieron un 50 % de su valor a los tres años de su debut bursátil. Parece que los vendedores de acciones (en general inversores financieros) negocian muy bien el precio, a costa de los clientes de los bancos colocadores, que compran demasiado caro.

A los 3 años de salir a bolsa un unicornio vale de media un 50% menos

El tiempo de venta de un unicornio y de una pareja en divorciarse tienen gran correlación.
Hay 93 % de correlación entre las estadísticas de divorcios en Estados Unidos y la venta de los unicornios. Se tarda nueve años de media en crear y vender un unicornio y 10 años de media en casarse y divorciarse. ¿Será porque los equipos emprendedores se parecen a un matrimonio, y tras 9 años, la gente quiere seguir caminos diferentes?

Fundar un unicornio es como crear un matrimonio. Hay correlación entre la venta de unicornios y de divorcios.

¿Cómo son los fundadores en los que invertimos?

Imagen generada por IA
Imagen generada por la IA (inteligencia artificial) de WordPress

A menudo los medios de comunicación proyectan la imagen de que los fundadores de startups son jóvenes veinteañeros que han abandonado la carrera dejándola a medias, sin apenas experiencia laboral y mucho menos en la industria en la que emprenden, y que montan la compañía apoyándose en su genialidad como programadores. ¿Son así?

Ahora que ya hemos hecho 23 inversiones, nos hemos puesto a revisar cómo son los fundadores en que invertimos.

FundadoresResultados
Número de compañías invertidas23
Número de fundadores en compañías invertidas46
126%
252%
317%
44%
Mujeres13%
Edad media del fundador en el momento de inversión39
Edad máxima del fundador en el momento de inversión50
Edad mínima del fundador en el momento de inversión30
Años medios de experiencia laboral antes de inversión17
Máximo años experiencia en momento de inversión27
Mínimo años experiencia en momento de inversión7
Experiencia previa en el mismo sector57%
Estudios universitarios83%
Estudios de carreras STEM (science, technology, engineering and mathematics)50%
Estudios de carrera informática17%
Estudios de MBA20%
Emprendedor previo41%
Emprendedor con un éxito previo28%
Emprendedor con un fracaso previo13%
Habla inglés91%
Nacionalidad española85%
CompañíasResultados
Número de compañías invertidas23
Inversión vino por relación previa del equipo de la gestora39%
Inversión vino por recomendación de otra persona/entidad43%
Uno de los fundadores nos contactó sin que le conozcamos previamente0%
Contactamos nosotros con uno de los fundadores sin conocerle previamente17%

Nuestra primera conclusión es que de media hay dos fundadores por empresa. No es que no haya fundadores solitarios, los hay en un 26 % de los casos, pero en un 74 % de los mismos hay más de un fundador, siendo la media de dos por empresa. Por experiencia puedo decir que fundando en solitario una empresa te sientes muy muy solo.

Tenemos pocas mujeres fundadoras, solo un 13 % de los fundadores  y un 22 % si consideramos las empresas en las que al menos hay una mujer fundadora. Aunque nos gustaría tener más presencia femenina, el porcentaje de mujeres fundadoras de startups sigue siendo bajo en España.

La edad media del fundador, en el momento de nuestra inversión, es de 39 años, con un máximo de 50 y un mínimo de 30. La probabilidad de éxito, contra lo que la gente piensa, sube con la edad del fundador (esto ya lo tratamos en el artículo ¿Cómo es el emprendedor de éxito? Mitos y realidades). Nosotros lo sabemos, y por eso tendemos a invertir en equipos relativamente mayores.

Estoy seguro, no obstante, que a medida que avancen nuestras inversiones, veremos una mayor dispersión, con fundadores más jóvenes de 30 y más mayores de 50.

Los años medios de experiencia laboral previa en el momento de nuestra inversión, son 17, con un máximo de 27 y un mínimo de 7 años. Invertimos en equipos experimentados. Sabemos que aquellos emprendedores que primero tuvieron éxito trabajando por cuenta ajena, tienen mayor probabilidad de tener éxito después como emprendedores (también lo tratamos en el artículo arriba mencionado).

El 57 % de los fundadores tenía experiencia previa en la industria en la que fundaron su startup. Entre los gestores de fondos de capital riesgo existe un intenso debate sobre este tema. Es más probable tener éxito si se cuenta con experiencia en la industria. Pero si se cuenta con ella, es más difícil (argumentan los críticos) desarrollar un modelo de negocio completamente disruptivo (como por ejemplo Airbnb, Uber, Meta, etc.).

Los fundadores son personas formadas académicamente. El 83 % cuenta con un título universitario y el 50 % de ellos con una carrera técnica, STEM (science, technology, engineering, mathematics). Por el contrario, y pese a lo que pueda pensarse, tan solo un 17 % cuenta con título universitario en informática, a pesar de que la inmensa mayoría de las startups necesitan de programadores para lanzar y evolucionar su modelo de negocio.

Tan solo un 20 % de nuestros fundadores cuenta con un MBA. Esta es una cifra posiblemente baja en comparación con las inversiones realizadas por los grandes fondos de Estados Unidos, que suelen invertir en fundadores graduados de los programas de MBA de las mejores universidades.

El 41 % de nuestros fundadores tuvieron previamente experiencia como emprendedores (son emprendedores en serie). De ellos el 28 % tiene un éxito previo, vendiendo su empresa con ganancias, y un 13 % tiene un fracaso previo, cerrando la empresa o malvendiéndola. El emprendedor con más probabilidad de éxito es el que ya tuvo éxito anteriormente, el segundo es el que fracasó y por último están los que lo intentan por primera vez. Este tema lo tratamos en el artículo El emprendedor exitoso tiene mayor probabilidad de repetir (éxito).

El 91 % de ellos habla inglés, habilidad muy necesaria si se quiere desarrollar un negocio internacional y escalable.

El 85 % son españoles. A notar que aquí tenemos un sesgo geográfico, porque invertimos principalmente en empresas en España y Portugal.

Finalmente, hemos analizado cómo conocimos a los fundadores. En un 39 % de los casos, ya les conocíamos con anterioridad. En un 43 % de los casos nos fueron introducidos por alguien de nuestra confianza. Finalmente, en un 17 % de los casos, les contactamos nosotros sin conocerles previamente y sin que nadie nos los presentara. No tenemos casos hasta la fecha de empresas en las que hayamos invertido y que nos hayan contactado a puerta fría. Supongo que se acabará dando, pero por lo que parece es estadísticamente poco probable.

Como conclusión, el retrato robot del equipo emprendedor en que invertimos está alejado de los estereotipos. Se trata de un equipo de dos cofundadores, de mediana edad, sobre los 39 años, con más de 15 años de experiencia cada uno en la industria en la que están emprendiendo, con una carrera universitaria, posiblemente técnica, hablan inglés y ayuda haber emprendido antes, con o sin éxito.

Fracasar para avanzar: el libro

Fracasar para avanzar es un libro para presentar el fracaso como parte del camino hacia el éxito

Recientemente he publicado el libro Fracasar para avanzar en Amazon, junto con una serie de coautores de lujo: Pedro Luis Uriarte, Luis Martín Cabiedes, François Derbaix y Pablo Melchor. El libro es benéfico, y todos los ingresos van a la Fundación Ayuda Efectiva, de la cual hablaré más adelante.

El libro se escribe con un doble propósito:

  1. Desestigmatizar el fracaso empresarial. Si emprendes, lo más probable estadísticamente es fracasar. Desde este punto de vista, carece de sentido estigmatizar a aquel que ha fracasado en su emprendimiento. Esto es algo que no ocurre en Estados Unidos (este tema lo cubrimos ya en otro post en Bewater, el emprendedor exitoso tiene mayor posibilidad de repetir éxito, el emprendedor que fracasó con anterioridad, tiene mayores probabilidades de éxito que el emprendedor novato) pero que sigue ocurriendo en Europa Continental en general y en España en particular. El libro relata cómo personas que ha tenido cierto éxito con sus emprendimientos, también ha tenido fracasos importantes a lo largo del camino.
  2. Visto que lo normal si se emprende es fracasar, hay que aprender a fracasar bien. De un fracaso hay que salir con la reputación lo más intacta posible y con la posibilidad de emprender de nuevo. Esto supone salir sin deudas personales, sin un problema reputacional que haga que nadie quiera asociarse con nosotros de nuevo o sin un problema de salud que nos impida volver a empezar. Todo ello se puede aprender.

El libro consta de 13 capítulos, y de cada uno de ellos se extrae un aprendizaje que espero sirva al lector para no repetir los mismos errores que cometieron los autores . Los capítulos del libro son los siguientes:

Introducción. Ramón Blanco.

Capítulo 1. El partido de rugby entre España y los All Blacks, el más visto de la historia de España. Ramón Blanco.

Capítulo 2. Doblar el riesgo en una apuesta ya muy arriesgada. Ramón Blanco.

Capítulo 3. Problemas con la cultura de la empresa pueden acabar con la misma. Ramón Blanco.

Capítulo 4. Las adquisiciones de compañía habitualmente destruyen valor. Ramón Blanco.

Capítulo 5. El trabajo no es lo más importante en la vida. Ramón Blanco.

Capítulo 6. Si lanzas una startup, asegúrate bien que existe un mercado. Ramón Blanco.

Capítulo 7. Construir un gran banco requiere fracasos por el camino. Pedro Luis Uriarte.

Capítulo 8. Convertir los fracasos en experimentos. Luis Martín Cabiedes.

Capítulo 9. Prepararse para lo peor, porque es el resultado más probable. François Derbaix.

Capítulo 10. El éxito profesional también puede ser un fracaso. Pablo Melchor.

Capítulo 11. Algunas frases que me gustan y se pueden aplicar a los negocios. Ramón Blanco.

Capítulo 12. Principales aprendizajes del libro.

Capítulo 13. Currículum Vitae de los escritores (dramatis personae).

Agradecimientos.

El libro incluye, además, algunas frases sobre el fracaso que me parecen especialmente relevantes. Por ejemplo:

“Para aprender a triunfar primero tienes que aprender a fallar”. Michael Jordan.

You learn nothing from your successes except to think too much of yourself. It is from failure that all growth comes, provided you can recognize it, admit it, learn from it, rise above it and then try again”. Dee Hock (fundador de Visa).

El libro como comentaba al principio es benéfico. Todos los beneficios van a la Fundación Ayuda Efectiva, fundada por Pablo Melchor, uno de los coautores. La Fundación se dedica a través de los datos, a elegir los proyectos en que se salvan más vidas por euro. Se trata de una visión que los emprendedores entendemos muy bien, es una visión racional, en la que los números mandan.

Como muestra, decir que tienen un programa por el que se proporcionan mosquiteras rociadas con insecticidas de larga duración, que se estima salvan una vida por cada 4.500 €, u otro de suplementación de vitamina A para niños, que salva una vida por cada 3.500 €. Si no te interesa leer el libro, pero quieres donar a alguno de sus programas, lo puedes hacer en la página del libro en la fundación.

Finalmente tuvimos la suerte de que el libro accediera a presentarlo Susanna Griso, una comunicadora excepcional. Si alguien tiene interés en ver el vídeo de la presentación, puede hacerlo en el enlace a continuación:

Si tienes comentarios sobre el libro, quieres comentar lo que has aprendido de un fracaso personal o simplemente nos quieres dejar una opinión sobre el tema, eres bienvenido/a.

¿Son mejores inversores los emprendedores?

Se trata de una pregunta que he oído formular en numerosas ocasiones sin obtener una respuesta objetiva que no esté sujeta a opiniones personales. Por eso me ha interesado el estudio Transferable skills? Founders as venture capitalists de Paul A. Gompers, Vladimir Mukharlyamov que analiza empíricamente el tema.

El resultado muestra que efectivamente los emprendedores son mejores inversores, siempre que se trate de un emprendedor exitoso. Así, aquellos inversores que fueron previamente emprendedores y tuvieron éxito vendiendo su startup («emprendedores de éxito-gestores»), tienen una probabilidad de éxito en sus inversiones 6,5 puntos porcentuales mayor que los inversores en capital riesgo que no fueron previamente emprendedores «gestores profesionales» y 10,5 puntos porcentuales que aquellos emprendedores que no tuvieron éxito «emprendedores sin éxito-gestores».

En este nuevo artículo vamos a resumir los principales resultados del estudio de Gompers y Mukharlyamov.

Base de datos

La base de datos contiene 12.195 profesionales de fondos de capital riesgo en Estados Unidos así como sus inversiones y retornos, desde 1990 hasta mediados del año 2019 (fuente Venture Source). De entre estos, 825 previamente fundaron una startup invertida por un fondo de capital riesgo. Para complementar los retornos se usó información de Thomson Financial SDC, Thomson Financial Venture Expert y Capital IQ. Se consideró que el emprendedor había tenido éxito si la startup que fundó realizó una salida a bolsa o bien fue vendida por una cantidad mayor a lo que se invirtió en ella. En la muestra estaban incluidos 53.139 fundadores de empresas, de los cuales 825 se convirtieron más tarde en gestores de un fondo de capital riesgo.

Características de fundadores y fundadores-gestores

En la Tabla 2 podemos observar cómo los fundadores que se convierten en gestores de fondos de capital riesgo (Founder-VC) tuvieron mayor éxito que aquellos que no lo hicieron (Founder Only): 29,7 % vs. 11,8 %. Este resultado no es sorprendente dado que los fondos de capital riesgo a menudo quieren asociarse con emprendedores de éxito (los Founder-VC primero fueron fundadores antes que gestores).

Características de emprnededores que se convierten en gestores de fondos de capital riesgo

Diferencias en la carrera profesional de gestores de capital riesgo

En la Tabla 4 podemos observar algunas características interesantes de los emprendedores que se convirtieron en gestores de fondos de capital riesgo.

Por ejemplo, el 89,0 % de los emprendedores de éxito-gestores (Successful founder-VCs) y 85,4 % de emprendedores sin éxito-gestores (Unsuccessful founder-VCs) trabajaban para el fondo que les financió su startup.

Por otra parte, los emprendedores de éxito-gestores obtuvieron una tasa de éxito en sus inversiones (Investment Success) del 29,8 %, vs. 23,2 % de los gestores profesionales y 19,2 % de los emprendedores sin éxito-gestores. Llegamos a conclusiones similares si miramos la probabilidad de que la inversión acabe en una salida a bolsa (IPO).

A notar también que los emprendedores de éxito-gestores tendieron a invertir en mayor medida en la misma industria en la que fundaron su startup (63,9 % vs. 56,8 %), lo que parece indicar cierta correlación entre conocimiento de la industria y éxito en las inversiones.

Los emprendedores de éxito obtienen mejores retornos como gestores de fondos de capital riesgo

Características de los emprendedores invertidos por los gestores de fondos de capital riesgo

Otro tema que considera el estudio es si los emprendedores de éxito convertidos en gestores tienen mejor acceso a deal flow (mejor acceso a inversiones). La respuesta parece ser afirmativa. Un trabajo anterior de Gompers, Kovner, Lerner, y Scharfstein (2010) ya demostró que los emprendedores en serie de éxito tenían mayor probabilidad de éxito que los que emprendían por primera vez o los que fracasaron.

Así, en la Tabla 7 podemos observar cómo el 14,1 % de las inversiones de emprendedores de éxito-gestores fueron iniciadas por  emprendedores en serie vs. 11,9 % de los emprendedores sin éxito-gestores y  8,4 % de los gestores profesionales.

De manera similar, los emprendedores de éxito-gestores tienen mayor número de inversiones en startups fundadas por graduados de las mejores escuelas de negocios (24,1 % vs 22,0 % y 20,5 %). Todo ello parece indicar que efectivamente su condición previa de emprendedor de éxito les lleva a tener acceso a mejores inversiones (mejor deal flow).

Características de emprendedores invertidos por fondos de capital riesgo

Comparativa de probabilidades de éxito

En la Tabla 8, en la columna 1 encontramos que los emprendedores de éxito-gestores tienen una probabilidad de éxito en sus inversiones 11,6 puntos porcentuales mayor que los emprendedores no de éxito-gestores  y 8,5 puntos porcentuales (11,6 % – 3,05 %) que los gestores profesionales.

En la columna 3 podemos también observar que las inversiones de fundadores convertidos en gestores en su misma industria, cuentan con una probabilidad de éxito 5,0 puntos porcentuales mayor que las que hicieron en otras industrias.

Los emprendedores de éxito obtienen mejores retornos invirtiendo en startups

El artículo continúa analizando si el mayor éxito inversor de los emprendedores de éxito-gestores se debe efectivamente a su mejor acceso a buenas inversiones, y concluye que no.

La razón detrás de este mejor comportamiento es que sus decisiones añaden valor en las startups en que invierten. El análisis es bastante complicado, ya que construye una serie de variables estadísticas intermedias a base de pares de inversiones emprendedor-gestor. He decido no extenderme con él en aras de simplificar el artículo, pero está disponible en el estudio original.

Conclusión

Por lo tanto, la conclusión principal que responde a la pregunta original es que efectivamente, los emprendedores parecen tener mejor retornos como inversores que los que no lo han sido, pero solo en aquellos casos en que previamente tuvieron éxito como emprendedores.

En Bewater somos a la vez emprendedores e inversores. Hemos sido y somos emprendedores con cierto éxito (según la definición del estudio), habiendo fundado o co-fundado  compañías como Selftrade, Toprural, Aplazame o Indexa Capital, y esperamos tener éxito también en nuestra faceta como inversores desde Bewater Funds. Por cierto, si alguien está interesado en invertir con nosotros puede enviarnos un email a info@bewaterfunds.com. Todavía está abierto Bewater II FCRE.

El emprendedor exitoso tiene mayor probabilidad de repetir (éxito)

Elon Musk emprendedor en serie de éxito

Ha caído en mis manos un excelente estudio (aunque muy técnico), “Performance Persistence in Entrepreneurship”, de Paul Gompers, Anna Kovner, Josh Lerner, and David Scharfstein. En él, tratan el tema de la persistencia en el éxito de los emprendedores en tecnología. Y obtiene unas conclusiones muy reveladoras.

La base de datos son 8.753 emprendedores y 9.790 empresas financiadas por fondos de capital riesgo entre los años 1986 y 2000, pero dejando tiempo para que se produjera el evento definido como éxito, la salida a bolsa, hasta el año 2007. A notar que los resultados son muy parecidos si además de definir como éxito la salida a bolsa, se añade la venta de la empresa.

Las conclusiones más importantes son las siguientes:

Los emprendedores en serie, esto es, aquellos que han emprendido más de una vez en la muestra, tienen 4 puntos porcentuales más de probabilidad de tener éxito que aquellos que lo intentan por primera vez. La probabilidad sube del 20,9% al 25,0% para estos emprendedores en serie. Aclarar que aquí no se mide el éxito del primer emprendimiento, sino simplemente el haberlo intentado antes. Parece que, a emprender, se aprende emprendiendo, y que el solo hecho de haber emprendido antes mejora las posibilidades de éxito la segunda vez.

Si el emprendedor ha tenido éxito en su primera empresa, la probabilidad de tener éxito en su segunda empresa es del 30,3%, frente al 21,8% de los que fracasaron en su primera empresa o el 20,9% de los que lo intentan por primera vez. Por tanto, se confirma que existe cierta persistencia en el emprendedor con éxito. Esto es, el que ha tenido éxito una vez, tiene más posibilidades de tener éxito la siguiente vez.

¿Mejora las posibilidades de tener éxito la inversión de un buen fondo de capital riesgo? Parece que sí tiene efecto en aquellos emprendedores que lo intentan por primera vez. Estos mejoran su probabilidad de éxito desde el 14,9% al 20,9% dependiendo de si están financiados por uno de los fondos de capital riesgo de menor (cuartil 25% de la muestra) o mayor (cuartil 75%) experiencia (definida como número de inversiones ejecutadas por el fondo). También mejoran en igual sentido los que fracasaron antes, del 17,7% al 25,9%. Sin embargo, no parece haber mejora significativa de probabilidad en emprendedores que ya tuvieron éxito (32,2% por 31,6%). Esto es, para el emprendedor de éxito, es poco relevante quien le financie.

Otro tema interesante que se trata en el estudio es si el market timing (acertar con el mejor momento para emprender) de los emprendedores de éxito es suerte o es una habilidad. Por ejemplo, el 52% de las startups de PCs (personal computers) creadas en 1983 tuvieron éxito, frente al 18% de las de 1985. ¿Tuvieron suerte los fundadores que comenzaron su startup en 1983? Pues los autores concluyen que no. Los autores revisaron qué ocurrió con la siguiente startup fundada por dichos emprendedores y concluyen una correlación positiva. Esto es, los emprendedores que tuvieron éxito al acertar con el market timing la primera vez, acertaron de nuevo por encima de la media con el market timing la siguiente vez. Concluyen, por tanto, que el timing de la primera startup no fue suerte, fue habilidad.

Como conclusiones más importantes destacaría:

  • La probabilidad de éxito de los emprendedores primerizos es muy baja, en torno al 20% si medimos el éxito como sacar la empresa a bolsa, para empresas de Estados Unidos financiadas por fondos de capital riesgo
  • Un fracaso previo aumenta un poco la probabilidad de éxito en el segundo emprendimiento, un 4% más (21,8% en lugar de 20,9%)
  • Un éxito previo aumenta significativamente la probabilidad de éxito del siguiente emprendimiento, un 45% más (30,3% en lugar de 20,9%), puede ser por el aprendizaje previo o por las facilidades que genera haber tenido un éxito previo (mayor facilidad para levantar dinero de fondos, para contratar talento, para contactar posibles clientes)
  • Sin embargo, la probabilidad de fracaso sigue siendo muy alta para todos: de casi 80% para los emprendedores primerizos y 70% para los emprendedores con un éxito previo. Lo más habitual en el sentido estadístico, es que una startup fracase.
  • El market timing en los emprendedores de éxito es una habilidad, no parece ser suerte. El que acertó una vez, tiene más probabilidad de volver a repetirlo.
  • Contar con la inversión de un fondo de capital riesgo de primera es una ventaja para los emprendedores primerizos o los emprendedores en serie con un fracaso previo, pero no parece relevante para los emprendedores en serie con un éxito previo.

¿Cómo es el emprendedor de éxito? Mitos y realidades

El otro día nos llegó un artículo de Harvard Business Review basado en otro titulado

Age and High Growth Entrepreneurship de Pierre Azoulay, Benjamin Jones, J. Daniel Kim y Javier Miranda (2020). En él se estudian cómo son los fundadores de las start-ups de éxito, siendo el éxito definido por dos características. Bien han sido vendidas o han realizado un IPO, bien se encuentran en el top 0,1% de las start-ups por número de empleados (más de 900 empleados en la muestra).

El estudio es relevante porque los fondos de capital riesgo invierten a menudo en el equipo fundador, así que es interesante conocer cuáles son los atributos de los más exitosos entre estos. Las conclusiones del estudio refutan con datos algunas concepciones equivocadas sobre los mismos. Los medios de comunicación y muchos gestores de fondos creen que el emprendedor de éxito es:

  1. Joven, con muchas ganas para cambiar el mundo y con una edad que le permite arriesgarse
  2. Sin experiencia o con poca experiencia en la industria, un outsider que puede mirar al sector con una mirada no contaminada por las prácticas habituales
  3. Parte de un sueldo bajo, tiene poco que perder por lanzarse a emprender
  4. Un emprendedor en serie, ha tenido éxito con una start-up anterior

Veamos qué dicen los datos.

  1. Joven

En la siguiente tabla podemos observar qué opinan los medios de comunicación y fondos de capital riesgo sobre la edad de los fundadores. Para ello se recogen como proxy varias observaciones:

  • La edad media del emprendedor premiado en los TechCrunch Awards (los premios más prestigiosos para start-ups en Estados Unidos hasta 2017) es de 31 años
  • La edad media de los fundadores en entrevistas en las revistas Inc. y Entrepreneurs fue de 29 años
  • La edad media de los fundadores invertidos por Sequoia (una de las principales gestoras de capital riesgo en el mundo) es de 34 años, 36 para Matrix Partners

Estas observaciones ilustran que en general los fondos de capital riesgo invierten en emprendedores jóvenes y que a los medios de comunicación esta narrativa del joven emprendedor les encaja. Las poderosas historias de Apple, Google, Facebook, Stripe y sus jóvenes emprendedores veinteañeros cambiando el mundo son sin duda atractivas para ambos grupos.

Edad media de fundadores de start-ups

Percepciones de Revistas especializadas y Fondos de Capital Riesgo

En la siguiente tabla vemos sin embargo, que la mayoría de las start-ups en Estados Unidos se fundan por personas de mayor edad, siendo la media para los fundadores de 42 años.

Edad media de fundadores de start-ups 2007-2009

Edad media de fundadores de start ups en Estados Unidos

El artículo de “Age and High Growth Entrepreneurship” arriba mencionado analiza las start-ups de éxito y observa la edad de sus fundadores en el momento de fundación de la empresa. Mientras la media de las start-ups fundadas está en 42 años, la de aquellos fundadores de éxito están próximas a los 47 años, muy lejos de los premiados por TechCrunch o los invertidos por Sequoia.

Edad de fundadores de start-ups y éxito

Interesante también el dato de que en aquellos equipos compuestos por más de un fundador, la media de la edad del más joven era de 43 años y la del mayor de 47 años. ¿Dónde están los fundadores jóvenes en las start-ups de éxito?

Media de edad máxima y mínima de equipos fundadores

Finalmente, los autores analizan la base de datos y concluyen que no solo los fundadores son de mayor edad de lo esperado, sino que además la probabilidad de éxito crece con la edad hasta los 60 años, a partir de cuando desciende radicalmente. Un emprendedor de 50 años tiene el doble de probabilidad aproximadamente de tener éxito que uno de 30 años.

Los autores especulan vistos estos resultados, por qué los fondos de capital riesgo apuestan tanto por fundadores jóvenes. Quizá, comentan, es porque los emprendedores más mayores no necesitan tanto dinero, quizá porque éstos no aceptan las cláusulas o los precios de compra ofrecidos por los fondos de capital riesgo o quizá los emprendedores jóvenes no son capaces de valorar los términos de la inversión y dilución que firman.

2. Sin o con poca experiencia

Los autores analizan la experiencia previa en la industria de los fundadores y su correlación con el éxito de la start-up. Para ello miran la experiencia previa en el mismo sector definido con 6 dígitos en la clasificación industrial americana (por tanto se trata de experiencia muy específica). Lo que observan es que aquellos fundadores sin experiencia o con experiencia de hasta 2 años, tienen aproximadamente la misma probabilidad de éxito, un 0,13%. Pero la probabilidad de éxito sube enormemente, un 61% hasta el 0,21%, para aquellos emprendedores con 3 o más años de experiencia previa en la industria.

Relación entre experiencia de fundadores de start-ups en industria y éxito

3. Partiendo de un sueldo bajo

En la siguiente figura podemos ver tres líneas. La línea roja representa los salarios de todos los trabajadores americanos en percentiles, y por definición es una línea recta, con un 1% en cada punto. La línea gris, representa los de los fundadores de start-ups. Y la línea azul representa los salarios previos de los fundadores de start-ups exitosas. Así, se puede observar cómo los fundadores de start-ups exitosas están muy sobreponderados en los percentiles de los sueldos más altos. Tiene sentido que si son más mayores, y tienen experiencia previa tengan mayor sueldo que la media. Pero no deja de ser sorprendente que es la gente que más cobra y por tanto más tiene que perder, la que funda las start-ups más exitosas. Quizá porque habiendo sido previamente exitosos trabajando por cuenta ajena, se autoimponen expectativas muy elevadas para fundar su start-up.

4. Emprendedor en serie

Para comprobar esta percepción, he tenido que recurrir a otro artículo, Performance Persistence in Entrepreneurship Paul Gompers, Anna Kovner, Josh Lerner, and David Scharfstein (2009). En este caso, los autores concluyen que un fundador de una compañía financiada por un fondo de capital riesgo que haya tenido éxito (en este caso éxito definido como haber salido a bolsa) tiene un 30% de probabilidades de éxito en su siguiente start-up, frente a un 20% de los emprendedores que fallaron en una anterior start-up y un 18% de los que fundaron su primera start-up (la muestra son start-ups invertidas por fondos de capital riesgo en USA entre 1980 y 2000 y se miraba que hubieran salido a bolsa con el límite de 2007).

Finalmente, nos hemos aplicado a nosotros mismos los datos:

  • Los fundadores de Bewa7er Market, matriz de Indexa Capital y Bewater Funds, tenían una media de 41 años en el momento de su fundación, con 36 años el más joven y 46 años el mayor, la media de experiencia en la industria era muy superior a 3 años, con fundadores que partían de sueldos elevados que abandonaron y varios miembros del equipo contaban con experiencia como emprendedores en serie con éxito.
  • Para la cartera de empresas invertidas por Bewater Funds, la edad media de los fundadores es de 33 años aunque la edad en el momento de invertir Bewater era de 38 años. Algunas otras características de la cartera pueden verse en la tabla siguiente.

Para concluir, los datos parecen dibujar un retrato robot del emprendedor de éxito distinto del que nos suelen ofrecer los medios y distinto del emprendedor que más financiación de capital riesgo recibe:

  1. Hasta 60 años, cuanto más mayor, mayor la probabilidad de éxito.
  2. Una mayor experiencia previa en el mismo sector aumenta la probabilidad de éxito.
  3. Un mayor sueldo previo aumenta la probabilidad de éxito.
  4. Eso sí, ser un emprendedor en serie con un éxito previo mejora significativamente las posibilidades de éxito.

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