¿Los fondos de capital riesgo añaden valor además de su dinero?

La inversión por un fondo de capital riesgo incrementa la cobertura mediática de las empresas invertidas

Estas navidades he leído este artículo de investigación que estudia, entre otros temas, la relación entre la inversión por parte de fondos de capital riesgo en startups y el incremento de su cobertura mediática. El estudio se denomina “Investor Influence on Media Coverage: Evidence from Venture Capital-Backed Startups” y lo firman Brian K. Baik y Albert Shin, ambos de la Harvard Business School. Dicho estudio ha sido publicado en diciembre de 2025.

La investigación muestra que, una vez fondos de capital riesgo han invertido en el capital de las startups, se producen los siguientes efectos:

  • Incrementos significativos de publicación de noticias.
  • Incrementos aún más significativos de publicación de noticias (por encima de la media) cuando los fondos de capital riesgo están presentes en el consejo de administración.
  • Incrementos aún más significativos de publicación (por encima de la media) cuando las startups son más jóvenes.
  • Incremento de la probabilidad de ejecutar una nueva ampliación de capital.
  • Mejora de la calidad en las contrataciones de empleados, medida con el ranking de las universidades de las que provienen los empleados.

La base de datos se ha obtenido a partir del servicio de transacciones y noticias de PitchBook y cubre 28.562 transacciones por parte de fondos de capital riesgo en 17.665 startups diferentes. El período analizado es de 2016 a 2022.

Como la información sobre startups es muy escasa en Estados Unidos (no existe obligación de revelar sus cuentas financieras) los autores han construido un grupo de control con transacciones por parte de los mismos fondos de capital riesgo, en la misma industria y con una antigüedad similar, pero con la inversión en un período diferente de tiempo (que ya no genera incrementos de noticias).

Los resultados medibles son el número de noticias tanto iniciadas por la compañía como iniciadas por parte de periodistas. Las principales fuentes de publicación de noticias son medios centrados en tecnología como TechCrunch, BizJournals, VentureBeat, y servicios de distribución de noticias como PR Newswire, GlobeNewsWire y BusinessWire.

Inversión de capital riesgo y publicación de noticias

Los autores han realizado diversos análisis estadísticos sobre la base de datos. En la Tabla 5 podemos observar cómo las compañías invertidas por fondos de capital riesgo experimentan un incremento significativo en el número de noticias publicadas tras la entrada de la inversión profesional. En concreto, un 26,1 % de incremento en el número total de noticias y un 23,5 % en el número de noticias de carácter positivo. Por el contrario, los resultados no son estadísticamente significativos para el número de noticias negativas.

Nota técnica: la interpretación económica del incremento sale de la fila Treat x Post y se lee e^(0,232)-1=0,261 o 26,1 %.

La inversión por parte de fondos de capital riesgo incrementa el número de noticias sobre la compañía

Capital riesgo en el consejo y publicación de noticias

En la Tabla 7 podemos observar cómo los efectos son más intensos (mayor publicación de noticias que la media) en aquellas startups en las que los fondos de capital riesgo están presentes en su consejo. Los coeficientes de la primera línea (Treat x Post x Board) son positivos y estadísticamente significativos para el total de noticias y para el de noticias positivas.

La inversión por parte de fondos de capital incrementa la cobertura mediática de la misma, especialmente si el fondo entra en el consejo

Fases iniciales y publicación de noticias

En la Tabla 9 los autores encuentran también una relación positiva y estadísticamente significativa (publicación de noticias mayor que la media) en las startups en fases iniciales. En la primera fila (Treat x Post x Early) encontramos coeficientes positivos y estadísticamente significativos para el total de noticias y para el número de noticias positivas cuando las startups corresponden a la fase Early (temprana), según los criterios de PitchBook.

La inversión por parte de fondos de capital incrementa la cobertura mediática de la misma, especialmente si la empresa se encuentra en una fase temprana

Noticias y posibilidad de recibir una nueva ronda

En la Tabla 11 panel A, se examina la relación entre el incremento en la cobertura de noticias de una startup y la posibilidad de recibir una nueva ronda de financiación. Los autores encuentran evidencia de relación positiva, esto es, incrementos significativos de cobertura mediática están correlacionados con la posibilidad de una futura ronda de financiación.

Un incremento de una desviación estándar en la cobertura positiva de noticias lleva a aproximadamente un 1,7 % de incremento de probabilidad de recibir financiación adicional.

Noticias y calidad en la contratación de empleados

También en la Tabla 11 pero en su panel B, los autores encuentran evidencia de que incrementos en la cobertura de noticias positivas están asociados con la contratación de mejor talento. Los autores definen la calidad del talento a partir del ranking de las universidades americanas en las que cursaron estudios los individuos contratados.

Nota técnica: en este caso un coeficiente negativo significa aumento de probabilidad.

La inversión por parte de fondos de capital riesgo mejora la contratación de talento de las startups invertidas

Conclusión

El estudio muestra evidencias sólidas de que el dinero invertido por los fondos de capital riesgo parece añadir valor adicional a la mera inversión financiera. En concreto, parece incrementar la cobertura mediática sobre las startups, incrementando la probabilidad de recibir financiación adicional y de contratar mejor talento.

¿Cuánto se paga al invertir en un fondo de capital privado?

En este interesante artículo, (Wayne Lim (2024)   Financial Analysts Journal, 80:4, 27-52, DOI: 10.1080/0015198X.2024.2397335), Wayne Lim, su autor, analiza el coste real de invertir en un fondo de capital privado. Wayne es investigador en la Universidad de Harvard y además es investigador doctoral en la Universidad de Oxford.

El artículo de investigación busca contestar a tres preguntas:

  • Cuál es coste real de invertir en un fondo de capital privado
  • Si existe alineación de intereses entre los inversores y los gestores
  • Cuáles son los fundamentales de estos costes, de qué variables dependen

Para ello, el autor dispone de una base de datos de 10.791 fondos de capital privado que han operado entre 1969 y 2020 (fundamentalmente en Estados Unidos). La base de datos procede de un asesor de inversores en capital privado que realiza procesos de due diligence (diligencia debida) para los mismos.  

En la tabla número 1 a continuación, podemos observar algunos atributos de la base de datos. Por ejemplo, para los fondos de buyout (fondos de compra apalancada), el tamaño mediano del fondo es de 353 millones € (M€), su período de inversión mediano es de 5 años, su TIR o tasa interna de retorno (Net IRR) mediana es del 13,3% y su TVPI (total value to paid-in, el dinero devuelto más el valor de la cartera aún no vendida dividido del dinero invertido) es de 1,55 veces.

Tamaño de fondos de capital riesgo, TIR y TVPI

Así mismo, en la tabla número 2 podemos observar cómo las comisiones medianas para un fondo de buyout son el 2,0 % de comisión de gestión anual y el 20,0 % de comisión de éxito, sometida esta última comisión a un hurdle rate (tasa mínima de rendimiento que debe obtener el inversor antes de que cobre el gestor) mediana del 8,0 %. Hurdle rate significa que hasta que el inversor no recupere el 8% anual, el gestor no comienza a cobrar su 20 % de comisión de éxito, que se obtiene aplicando el 20 % sobre las plusvalías obtenidas por la inversión.

Comisiones medias de fondos de capital riesgo

A notar que la base de datos utilizada para el estudio contiene los términos de la inversión así como la TIR y el TVPI, pero no cuenta con las fechas exactas de las llamadas de capital a los inversores ni las fechas exactas de las desinversiones, con lo cual el autor las ha simulado. Con estas premisas, el investigador puede calcular el coste de invertir en un fondo de capital privado.

Cuál es coste real de invertir en un fondo de capital privado

En la tabla 3 podemos observar que para un fondo de buyout el coste mediano total es de 22,1 % de lo invertido (12,5 % de comisión de gestión y 9,5 % de comisión de éxito). Para un fondo de venture capital (fondo de capital riesgo) es algo menos, el 20,8 %. Los fondos de energía están en el 11,1 %, los de infraestructuras en el 14,1 % y los de recursos naturales en el 12,4 %. Estos tres últimos carecen de comisión de éxito, por eso tienen costes más bajos en relación al dinero invertido.

Coste de invertir en un fondo de capital riesgo

En la tabla 5 el autor analiza también cuánto suponen las comisiones en términos de rentabilidad anual perdida por el inversor y en veces el dinero invertido. Concluye que se pierden 7,9 puntos porcentuales (p.p.) anuales de TIR mediana para fondos de buyout pasando del 22,8 % de rentabilidad anual sin comisiones a un 14,0 % neto de comisiones. Igualmente, concluye que se pierden 0,45 veces de TVPI, pasando el retorno del inversor de 2,03 veces el dinero invertido a 1,58 veces el dinero invertido.

Diferencia entre TIR bruta y TIR neta en fondos de capital riesgo

Cómo de alineados están inversores y gestores

En cuanto a la alineación de intereses entre inversores y gestores, en la Tabla 3 más arriba podemos observar que para los fondos de capital privado y capital riesgo, más o menos el 50 % de las comisiones se van a cobrar sin importar si los resultados son buenos o malos, y el otro 50 % se van a cobrar en función de los resultados obtenidos. El porcentaje que se cobra independientemente de los resultados pasa a ser el 100 % en el caso de los fondos de energía, infraestructuras y recursos naturales.

Cuáles son los fundamentales de estos costes, de qué variables dependen

El autor analiza así mismo, de qué dependen las comisiones. ¿Dependen del tamaño del fondo? El autor concluye que las comisiones no bajan sustancialmente con el aumento de tamaño del fondo. Por ejemplo, obtiene de su análisis que un aumento de tamaño del fondo del 100 %, solo reduce las comisiones en 0,83 p.p. (83 céntimos de dólar por cada 100 invertidos).

¿Dependen de los años de vida del fondo? Sí, cada año adicional cuesta 1,4 p.p. más en fondos de buyout y 1,5 p.p. más en fondos de venture capital, lo cual es normal porque las comisiones de gestión se cobran cada año.

Conclusiones del estudio

Las conclusiones principales del estudio son:

  • Invertir en fondos de capital privado implica pagar de media elevadas comisiones, un 22 % del dinero invertido para los fondos de buyout.
  • Ello resta aproximadamente un tercio de la rentabilidad bruta, pasando para dichos fondos la rentabilidad anualizada del 22,8 % antes de comisiones al 14,0 % anual después de comisiones.
  • Los intereses de los gestores y de los inversores están relativamente poco alineados, ya que en fondos de buyout el 47 % de las comisiones se cobran a éxito y el 53 % se cobran en todo caso. Peor aún para los fondos de energía, infraestructuras y recursos naturales, para los cuales el 100 % de las comisiones se van a cobrar independientemente de los resultados obtenidos.
  • Hay poca sensibilidad de las comisiones al tamaño del fondo, a pesar de que podría argumentarse que existen economías de escala para los gestores. Esto hace pensar que fondos de mayor tamaño generan una mayor rentabilidad para sus gestores.

En Bewater, siempre hemos pensado que las comisiones son un factor muy importante para la rentabilidad del inversor. Por ello, nuestras comisiones son más bajas que las de la media de la industria, y más alineadas con los resultados a obtener.

Las comisiones del último fondo diversificado de Bewater, Bewater II FCRE, aún en período de fundraising (recaudación de fondos), son 1 % de comisión de gestión anual sobre el dinero invertido y 25 % de comisión de éxito, que comparan con la media del 2,3 % de comisión de gestión sobre el dinero comprometido y 20 % de comisión de éxito (nuestra media estimada para España). En comisiones de gestión, que son las que se pagan sí o sí, ahorramos un 73 % en comisiones al inversor. Y aunque cobramos más que la media en comisión de éxito, el resultado para un fondo que diera una rentabilidad neta aproximada del 15 % anualizado, es que ahorramos un 26 % en comisiones al inversor.

Las comisiones en Bewater son hasta un 73% más baratas que la media de los fondos de capital riesgo

Las rondas sin inversor externo tienen mayor probabilidad de fracaso

La mayoría de los fondos de capital riesgo (venture capital) invierten de una manera escalonada (staged financing). La teoría detrás de esta manera de invertir es que los inversores profesionales desconocen en el momento de la inversión cuáles van a ser sus inversiones más exitosas, aquellas que van a acabar produciendo la mayoría de los retornos del fondo. Por eso, lo que tiene sentido para ellos, es invertir poco dinero en muchas startups, ganar información y poder invertir más tarde, cantidades importantes de dinero en aquellas que ya muestran signos de tener éxito. Se puede ver, alternativamente, como si los inversores profesionales pagaran el precio de una opción financiera que les permitiera invertir más dinero en la compañía en el futuro, cuando está ya sea más sólida.

Las rondas internas tienen un valor presente negativo

Michael Ewens, Matthew Rhodes-Kropf e Ilya Strebulaev, realizaron en 2016 un estudio sobre el tema, Insider Financing and Venture Capital Returns.  En su análisis obtuvieron el resultado de que aquellas inversiones en ampliaciones de capital en las que no existen inversores externos a la compañía (rondas internas) tienen mayor probabilidad de fracaso, menor probabilidad de acabar en una salida a bolsa, menor múltiplo de salida (dividiendo lo obtenido en la venta por lo invertido en la entrada, lo que se llama en inglés cash on cash multiple) y un NPV (net present value o valor presente neto) negativo.

Estos son resultados contraintuitivos, pues teóricamente los inversores internos son los que tienen mayor información sobre la sociedad y, solo deberían invertir cantidades adicionales en la misma si los retornos para esta nueva inversión ya son bastante seguros. Sin embargo, los resultados parecen indicar lo contrario y es que, en dichos casos, los inversores profesionales parecen realizar malas decisiones de inversión.

En su base de datos cuentan con 10.104 startups que recibieron 22.382 rondas de financiación en Estados Unidos. De estas, 6.645 (un 30 %) fueron rondas internas, sin la participación de un nuevo inversor en la sociedad.

¿Por qué invierten los fondos de capital riesgo en rondas internas si en media tienen peor rentabilidad?

Como la mayoría de las sociedades cuenta con un pacto de socios que incluye cláusulas de confidencialidad de la información, la literatura sobre el tema habla de un eventual “secuestro de información” (hold up) que favorecería a los inversores internos. Ante la imposibilidad del emprendedor de mostrar la información de la empresa al exterior, los inversores internos podrían explotar esa asimetría de información e invertir en condiciones muy favorables. Sin embargo, parece existir evidencia de que las rondas internas están vinculadas a bajadas de valoración de la sociedad y momentos difíciles de la misma. Por lo que más bien parece que el secuestro podría producirse por el emprendedor, quien podría amenazar a los inversores con abandonar la sociedad en una situación difícil y dejar a los mismos sin equipo gestor.

Las rondas internas producen retornos un 18 % inferiores a las rondas externas (aquellas en las que hay un nuevo inversor) y parecen tener un NPV negativo (teniendo en cuenta un coste del capital razonable). Las empresas con rondas internas tienen un 20 % de probabilidad adicional de fracaso y un 30 % de diferencia en valoración en caso de venta posterior. Todo ello no parece consistente con un secuestro por parte del emprendedor, porque le perjudica. Si no hay secuestro (hold up) ni por parte del emprendedor ni por parte del inversor, ¿qué está ocurriendo? ¿por qué se hacen tantas rondas internas que acaban teniendo malos resultados financieros?

Podría ser para ganar mayores comisiones de gestión y éxito

Los autores se inclinan por una teoría de agencia relacionada con los ciclos de vida de los fondos de capital riesgo. En los primeros 3-5 años de vida, los fondos pueden invertir en nuevas compañías o cantidades adicionales en aquellas en las que ya han invertido. Pero, una vez acabado dicho período de inversión, solo pueden invertir en las compañías de la cartera del fondo (fondo 1), porque la gestora ya ha levantado un nuevo fondo (fondo 2), y se cierra la posibilidad de invertir en nuevas compañías desde el fondo 1 para prevenir posibles conflictos de interés (el único que puede invertir en nuevas compañías es, por tanto, el nuevo fondo 2).

Este mecanismo, baja el coste del capital para los gestores de invertir de nuevo en las mismas compañías, porque el universo de inversión es cerrado y limitado y, si no se invierte el dinero restante habrá que devolver el dinero a los partícipes. Si se devuelve (algo que ocurre raramente), no solo los gestores cobrarán menos dinero en comisiones por gestión, sino también, tendrán menos potencial de generación de su comisión de éxito (carried interest).

Por lo tanto, el coste marginal de invertir estas cantidades adicionales para los gestores de fondos de capital riesgo es muy bajo. Y efectivamente, los autores encuentran que la probabilidad de que se haga una ronda interna se incrementa sustancialmente una vez el período de inversión del fondo ha acabado (a pesar de que sus rentabilidades son inferiores).

Sobre la base de datos

La base de datos incluye todas aquellas compañías en las bases de datos de Venture Source de Dow Jones que levantaron una primera ampliación de capital de un fondo de capital riesgo entre 1990 y 2008, lo que permite contemplar la posibilidad de tener un exit (una venta o salida a bolsa) hasta el año 2015 incluido.

Como se ha mencionado más arriba, analizan un universo de 10.104 firmas y 22.382 rondas de inversión. Identifican si los inversores son todos internos o existe algún externo en cada ronda.

Fracaso se identifica como una inversión en una startup que ha terminado en cero o está quebrada o también la de aquella empresa que recibió dinero antes de 2004 y en 2015 aún no se había vendido.

Éxito se califica la inversión en aquella startup que fue vendida o salió a bolsa. También califican como “Good exit” a aquellas compañías que tuvieron un IPO o se vendieron al menos por 2x la cantidad invertida.

En términos del resultado final de la base de datos, para aquellas startups que recibieron al menos 2 rondas de financiación, 11 % salieron a bolsa, 46 % fueron vendidas, 31 % fueron fracasos y 13 % estaban todavía en la cartera (los autores suponen que la mayoría de este 13 % serán también fracasos). A notar que la definición de fracaso es muy conservadora, pues el 46 % de las startups vendidas de las que hay datos del precio de venta, lo fueron recibiendo menos dinero del invertido.

40 % de las startups venían de California y más de la mitad pertenecían al sector de alta tecnología. De media cada ronda tuvo 4 inversores y 14,3 millones de dólares de financiación.

Resultados del análisis

Los resultados medios de una inversión fueron 1,63 x el dinero invertido, lo cual es una cifra razonable. Sin embargo, la mediana fue 0, lo que indica que en al menos el 50 % de las transacciones los inversores perdieron todo su dinero.

Como puede verse en la siguiente tabla, el 30 % de las rondas fueron internas (inside round – mean).

El 30% de las ampliaciones de capital en startups son entre inversores internos

Respecto a las características de las rondas internas, puede verse en la siguiente tabla que:

  • Hay mayor propensión a que se produzcan en un contexto de bajada de valoración (down or flat round). 39 % de las rondas internas fueron un down rounds (se hicieron a un precio inferior al de la última transacción) vs. 20 % de las rondas externas. Además, sus resultados a largo plazo fueron peores.
  • Se retornó de media 1,75 veces el capital (gross multiple en la Tabla 4 abajo) en las rondas externas por solo 1,31 veces para las rondas internas. También puede observarse, como las rondas externas tienen menos inversiones cuyo valor acaba en 0 (zero multiple) que las externas.
  • Otras variables estudiadas arrojan resultados en la misma dirección: las compañías con rondas internas tienen menor probabilidad de salida a bolsa y menor probabilidad de acabar en un “Good exit” (alcanzar un retorno de 2x el capital invertido).
Las rondas internas en startups tienen mayor probabilidad de fracaso

Por tanto, si las rondas internas tienen peores retornos, ¿por qué las hacen los inversores profesionales? En el estudio se realizan diferentes análisis para descartar razones como el que los inversores profesionales lo hagan para “inflar artificialmente” la valoración de la compañía y/o mantener el valor de la opción de tener viva una compañía que aún se puede recuperar. No existe evidencia empírica de ello.

Por el contrario, los autores del estudio sí hallan evidencia de que la propensión a invertir en una ronda interna por parte de los fondos de capital riesgo, es significativamente mayor pasado el período de inversión del fondo. Esto es, cuando el remanente de dinero que queda por invertir, ya solo se puede invertir en la cartera actual del mismo.

Existe mayor propensión a realizar una ronda interna, entre inversores actuales, pasado el período de inversión del fondo

Conclusión

Las inversiones en ampliaciones de capital sin un inversor externo (ronda interna) presentan peores resultados que las que sí cuentan con un nuevo inversor (ronda externa). A pesar de ello, constituyen un 30 % del total, una cifra significativa. Tienen peores múltiplos de retorno a la inversión, peor probabilidad de venta o salida a bolsa y mayor probabilidad de quiebra de la empresa.

Visto que los inversores profesionales tienen la posibilidad de no invertir en las mismas, los autores se preguntan por qué lo hacen. El análisis encuentra que los inversores profesionales tienen mayor propensión a invertir en rondas internas pasado el período de inversión del fondo, cuando ya solo pueden invertir lo que queda del mismo en la cartera actual.

La alternativa a no invertir dicho dinero sería devolver el mismo a los partícipes. Pero ello va contra los intereses del gestor, pues la mayoría de los fondos de capital riesgo cobran comisiones de gestión independientemente de si el dinero se invierte o no, pero no si se devuelve.

Así mismo, tienen menos posibilidad de generar comisiones de éxito (carried interest) si no se invierte el dinero. Este problema de agencia, concluyen los autores, parece provocar el que se siga invirtiendo en rondas internas a pesar de sus pobres resultados financieros.

El emprendedor exitoso tiene mayor probabilidad de repetir (éxito)

Elon Musk emprendedor en serie de éxito

Ha caído en mis manos un excelente estudio (aunque muy técnico), “Performance Persistence in Entrepreneurship”, de Paul Gompers, Anna Kovner, Josh Lerner, and David Scharfstein. En él, tratan el tema de la persistencia en el éxito de los emprendedores en tecnología. Y obtiene unas conclusiones muy reveladoras.

La base de datos son 8.753 emprendedores y 9.790 empresas financiadas por fondos de capital riesgo entre los años 1986 y 2000, pero dejando tiempo para que se produjera el evento definido como éxito, la salida a bolsa, hasta el año 2007. A notar que los resultados son muy parecidos si además de definir como éxito la salida a bolsa, se añade la venta de la empresa.

Las conclusiones más importantes son las siguientes:

Los emprendedores en serie, esto es, aquellos que han emprendido más de una vez en la muestra, tienen 4 puntos porcentuales más de probabilidad de tener éxito que aquellos que lo intentan por primera vez. La probabilidad sube del 20,9% al 25,0% para estos emprendedores en serie. Aclarar que aquí no se mide el éxito del primer emprendimiento, sino simplemente el haberlo intentado antes. Parece que, a emprender, se aprende emprendiendo, y que el solo hecho de haber emprendido antes mejora las posibilidades de éxito la segunda vez.

Si el emprendedor ha tenido éxito en su primera empresa, la probabilidad de tener éxito en su segunda empresa es del 30,3%, frente al 21,8% de los que fracasaron en su primera empresa o el 20,9% de los que lo intentan por primera vez. Por tanto, se confirma que existe cierta persistencia en el emprendedor con éxito. Esto es, el que ha tenido éxito una vez, tiene más posibilidades de tener éxito la siguiente vez.

¿Mejora las posibilidades de tener éxito la inversión de un buen fondo de capital riesgo? Parece que sí tiene efecto en aquellos emprendedores que lo intentan por primera vez. Estos mejoran su probabilidad de éxito desde el 14,9% al 20,9% dependiendo de si están financiados por uno de los fondos de capital riesgo de menor (cuartil 25% de la muestra) o mayor (cuartil 75%) experiencia (definida como número de inversiones ejecutadas por el fondo). También mejoran en igual sentido los que fracasaron antes, del 17,7% al 25,9%. Sin embargo, no parece haber mejora significativa de probabilidad en emprendedores que ya tuvieron éxito (32,2% por 31,6%). Esto es, para el emprendedor de éxito, es poco relevante quien le financie.

Otro tema interesante que se trata en el estudio es si el market timing (acertar con el mejor momento para emprender) de los emprendedores de éxito es suerte o es una habilidad. Por ejemplo, el 52% de las startups de PCs (personal computers) creadas en 1983 tuvieron éxito, frente al 18% de las de 1985. ¿Tuvieron suerte los fundadores que comenzaron su startup en 1983? Pues los autores concluyen que no. Los autores revisaron qué ocurrió con la siguiente startup fundada por dichos emprendedores y concluyen una correlación positiva. Esto es, los emprendedores que tuvieron éxito al acertar con el market timing la primera vez, acertaron de nuevo por encima de la media con el market timing la siguiente vez. Concluyen, por tanto, que el timing de la primera startup no fue suerte, fue habilidad.

Como conclusiones más importantes destacaría:

  • La probabilidad de éxito de los emprendedores primerizos es muy baja, en torno al 20% si medimos el éxito como sacar la empresa a bolsa, para empresas de Estados Unidos financiadas por fondos de capital riesgo
  • Un fracaso previo aumenta un poco la probabilidad de éxito en el segundo emprendimiento, un 4% más (21,8% en lugar de 20,9%)
  • Un éxito previo aumenta significativamente la probabilidad de éxito del siguiente emprendimiento, un 45% más (30,3% en lugar de 20,9%), puede ser por el aprendizaje previo o por las facilidades que genera haber tenido un éxito previo (mayor facilidad para levantar dinero de fondos, para contratar talento, para contactar posibles clientes)
  • Sin embargo, la probabilidad de fracaso sigue siendo muy alta para todos: de casi 80% para los emprendedores primerizos y 70% para los emprendedores con un éxito previo. Lo más habitual en el sentido estadístico, es que una startup fracase.
  • El market timing en los emprendedores de éxito es una habilidad, no parece ser suerte. El que acertó una vez, tiene más probabilidad de volver a repetirlo.
  • Contar con la inversión de un fondo de capital riesgo de primera es una ventaja para los emprendedores primerizos o los emprendedores en serie con un fracaso previo, pero no parece relevante para los emprendedores en serie con un éxito previo.

Valor de las opciones financieras ignorado en los acuerdos de inversión

A menudo encontramos opciones financieras en las operaciones de compraventa de sociedades, así como en los term sheets y pactos de socios propuestos por los fondos de Capital Riesgo a emprendedores. Estos tienden a obviar o minusvalorar el valor real de estas opciones, que sí saben apreciar los inversores financieros. Voy a poner 3 ejemplos que hemos visto recientemente en operaciones reales modificando las cifras para que no se pueda averiguar la transacción concreta.

Ejemplo 1: Venta de una sociedad con dos alternativas

En la venta de una sociedad hemos recibido 2 ofertas de compra y hay que decidir qué oferta aceptar. Las ofertas son las siguientes:

  • Oferta A. Valoración de los fondos propios de la sociedad 100 millones de euros (M€) a pagar hoy.
  • Oferta B. Valoración de los fondos propios de la sociedad 95M€ a pagar hoy, pero en función del EBITDA de la sociedad puede haber un ajuste al alza de hasta el 60% en el precio, y un máximo de 152M€. El equipo gestor de la sociedad estima un EBITDA de 10M€ para la fecha de cierre de la transacción, a la cual le quedan 8 meses. Pero a partir de 15M€ de EBITDA, lo cual ven poco probable ahora mismo, existe una fórmula de ajuste del EBITDA que en el caso de llegar a 20M€, incrementa el precio hasta en un 60%. El año pasado la sociedad hizo 20M€ de EBITDA y a fecha actual no va camino de repetir. Sin embargo, la sociedad tiene por delante 8 meses para que esto se produzca. ¿Cuánto vale esta opción? Según el equipo gestor poco, porque alcanzar los 15M€ de EBITDA es poco probable. Según los inversores financieros vale mucho la opción de esperar, porque de aquí a 8 meses pueden pasar muchas cosas: una nueva pandemia, adquisición de un nuevo canal mayorista de distribución, un gran pedido de un gran cliente, etc.

Esto se denomina una opción financiera. En la oferta B, además del pago de 95M€, los socios reciben el equivalente a una opción de compra europea (call option en inglés) para adquirir participaciones de la sociedad dentro de 8 meses a 95M€, cuando pueden llegar a valer 152M (un 60% más).

La opción de compra se puede valorar, bajo ciertas hipótesis, a través de un modelo que se llama Black-Scholes por sus descubridores, premios Nobel de Economía. Para poder utilizar este modelo es necesario estimar dos parámetros adicionales: el tipo de interés que paga un emisor sin riesgo de crédito y la volatilidad del precio de la compañía. Para el tipo de interés libre de riesgo utilizamos el bono español a 1 año, que actualmente es -0,5% y para la volatilidad estimamos que es un 60% porque la compañía puede llegar a valer 152M€ (152/95).

A continuación podemos ver el valor de la opción en una calculadora online:

Opción de compra a 8 meses en acuerdo de inversión con fondo de capital riesgo

Como puede observarse, la opción incluida en la Oferta B vale 18,2M€, así que la opción B es mejor que la A (113M€ vs. 100M€). Esperar durante 8 meses para ver si el EBITDA de la sociedad se recupera vale un 19% del precio (18,2/95). Sin embargo, a menudo los emprendedores le asignan un valor 0.

Podemos complicar el cálculo para hacerlo más fino. Como el precio está limitado a 152M€, esto sería como vender una call a 152M€ (en este caso nosotros le ofrecemos la opción al comprador). Esta tiene un valor de 5,1M€, reduciendo el valor de la misma a 13,1M€ (18,2 – 5,1). Aún así, la opción B sigue siendo mejor que la A (108M€ vs. 100M€).

Opción de compra escondida en acuerdo financiero con fondo de capital riesgo fuera del dinero

El valor de las opciones depende mucho de la volatilidad que le asignemos. Podemos discutir si la volatilidad adecuada es el 60% o el 40%, pero en todo caso lo importante es darse cuenta de que la opción tiene un valor y que este no es pequeño. Para jugar con los números: https://goodcalculators.com/black-scholes-calculator/

 Ejemplo 2: Opción de venta a largo plazo en ampliación de capital

Analicemos otro ejemplo que hemos visto recientemente en varios term sheets de fondos de capital riesgo. El fondo compra 1M€ en participaciones en una ampliación de capital a valoración 10M€ post ampliación (9 pre-ampliación + 1M€), pero introduce una cláusula por la cual a los 8 años tiene la opción de vender a la sociedad su participación al precio al que invirtió, esto es, por 1M€.

Opción de venta en acuerdo con fondo de capital riesgo

La opción de venta (put option en inglés) le permite al fondo de capital riesgo vender sus participaciones por 1M€, 8 años más tarde. Si estimamos una volatilidad de precio esperada del 50% (se trata de una startup y como tal extremadamente volátil) y utilizamos tipo de interés de corto plazo (el del modelo), el valor de esta opción es de 550 mil euros ¡Es un 55% del importe invertido!

Es verdad que el valor de esa opción debe ser minorado por el hecho de que no siempre le van a poder recomprar sus participaciones, porque si la empresa se encuentra en mala situación financiera, no habrá manera de que recompren las participaciones (la fórmula de Black-Scholes asume que las dos partes siempre pagan). Pero yo ya la he visto ejecutar alguna vez, así que está claro que tiene algún valor. Otro indicio de que esta opción tiene un valor significativo es que no es sencillo conseguir que el inversor que la suele pedir, la quite. Sin embargo, los emprendedores le suelen asignar un valor nulo o casi nulo, probablemente porque por su papel de promotor de la empresa, tienen que proyectarse ante todo en el escenario positivo de que el negocio va a ir bien.

Ejemplo 3: Opción implícita en un préstamo

Un tercer caso es el de un fondo de deuda para startups (venture debt). La promesa del venture debt es que su coste es menos caro que una ampliación de capital. Este fondo ofrece invertir 500 mil euros en deuda de una sociedad con un valor actual de 4M€, con las siguientes condiciones:

  • 10% de interés anual
  • 4,5% de comisión de apertura
  • 3 años de plazo
  • Un 2,25% de las acciones de la sociedad
  • Un pequeño equity kicker, una opción de compra para comprar un 3% de la sociedad dentro de 3 años al precio actual

Veamos el coste financiero de toda la estructura en términos anuales:

  • 10% de interés anual = 10% anual
  • 4,5% comisión de apertura / 3 años = 1,5% anual
  • 2,25% de acciones de la sociedad= 90k€ (2,25% x 4M€) / 3 años= 30k€ que sobre un préstamo de 500k€ es un 6% anual
  • Valor de la opción de compra de poder invertir 120k€ al precio actual dentro de 3 años, 39,6k€ / 3 años = 13,2k€ que sobre un préstamo de 500k€ es un 2,64% anual

Opción de compra pasada por alto en acuerdo con fondo de venture debt

Por tanto, el tipo de interés anual total del préstamo es 10 + 1,50 + 6 + 2,64 = 21,14% muy cercano al coste de ampliar capital en muchas startups (el retorno exigido por sus inversores) que está alrededor del 20% anual. En este caso el venture debt cuesta lo mismo o incluso más que una ampliación de capital, pero aquí el fondo de deuda tiene preferencia sobre todos los socios para cobrar en caso de que la empresa vaya mal. De haber ejecutado una ampliación de capital, todos los socios cobrarían en las mismas condiciones, mientras que aquí le hemos regalado una opción financiera al fondo. De nuevo el emprendedor le suele asignar un valor nulo o casi nulo pero el inversor financiero le asigna el valor que tiene.

Conclusión

Los contratos a menudo incluyen opciones financieras con mucho más valor de lo que el emprendedor tiende a pensar. Si eres emprendedor, asegúrate de asesorarte para conocerlo y tenerlo en cuenta a la hora de valorar una oferta.

Existe persistencia en los fondos de Capital Riesgo

Nos vamos a referir en este artículo a un interesante artículo académico escrito por Robert S. Harris, Tim Jenkinson, Steven N. Kaplan y Ruediger Stucke «Has persistence persisted in Private Equity? Evidence from Buyout and Venture Capital Funds». En él se estudia entre otros temas la persistencia en los resultados de los fondos de Capital Riesgo antes del año 2000 y también del 2000 al 2014.

La persistencia se puede definir en este caso como la probabilidad de que los mejores gestores de fondos repitan sus buenos resultados en el futuro. Y así es, los autores encuentran que los gestores de fondos que se encontraban en el cuartil 1 de la industria (primer 25% ordenados por sus resultados de rentabilidad), repitieron en un 45% de los casos cuartil 1 para su siguiente fondo. Al ser la probabilidad significativamente mayor que el 25% (la que les tocaría aleatoriamente), se puede asumir que existe persistencia. Por otra parte, veremos que la persistencia se vuelve mucho más débil a partir del tercer fondo.

Los buenos gestores de fondos en el pasado, tienen mayor probabilidad de repetir en el futuro y por tanto se puede asumir que es interesante de manera general invertir en ellos. Este resultado ya se ha obtenido en otras ocasiones con muestras y añadas diferentes, así que viene a confirmar la creencia convencional de la industria. De hecho ya nos hicimos eco de un artículo de Ramana Nanda, profesor de la Harvard Business School, «The persistent Effect of Initial Success: evidence from Venture Capital» en donde demostraba i) que existía persistencia en los fondos de Capital Riesgo americanos ii) pero que, sin embargo, estos revertían a la media después de 60 inversiones (tercer fondo) en nuestro artículo «Valoración de los fondos de capital riesgo en USA: mal predictor de su valor real». Veremos más adelante que este estudio obtiene resultados similares.

Por otra parte, es interesante notar que mientras existe persistencia en la inversión en fondos de capital privado, no es así en los fondos cotizados, tal y comentamos desde Indexa Capital en nuestro artículo «Falta de persistencia en la rentabilidad de los fondos de inversión españoles».

Vaya por delante que la muestra que escogen los autores para realizar el estudio presenta ventajas e inconvenientes. Toman como muestra los datos de Burgiss del año 1984 a 2014, y que contiene información de las inversiones de 1.100 inversores y 2.200 fondos. Burgiss es una de las principales consultoras de fondos y custodios de capital privado en Estados Unidos.

Entre los aspectos positivos de la muestra, cabe destacar que al tratarse de datos proporcionados por los depositarios de los fondos e inversores, los cash flows recibidos por los partícipes son netos de comisiones y por tanto fidedignos. Sin embargo, cuenta con importantes desventajas:

  • Para empezar, existe un problema de incentivos de los autores, ya que 2 de ellos, Lucke y Kaplan, trabajan para la industria del capital riesgo.
  • Parece existir un sesgo de muestra, ¿están los datos de los peores fondos de la industria en Burgiss? Tomando como ejemplo el año 2014, Burgiss registra 20.000 millones de USD (M$) como fondos comprometidos en capital riesgo en Estados Unidos vs. 35.000 M$ que registran Statista y la USA Venture Capital Association (USVCA). En cuanto al número de fondos en proceso de fundraising registran 70 fondos mientras la USVCA registra 293. Ello parece indicar que Burgiss tiene la información de los fondos más grandes (y posiblemente los más exitosos).
  • El estudio obtiene diferencias importantes entre los análisis de rentabilidad por Public Market Equivalent (PME) y por Tasa Interna de Rentabilidad (TIR).  Un Public Market Equivalent es un índice que se construye comparando lo que se hubiera obtenido de rentabilidad en el mismo período invirtiendo en dicho fondo y en el S&P500. Se divide la rentabilidad del fondo por la del S&P500 en dicho período, así que más de 1 significa rentabilidad superior para el fondo. En su análisis de rentabilidad por PME encuentra clara persistencia, sin embargo, en su análisis por TIR no se puede concluir la misma persistencia.
  • El estudio obtiene un resultado distinto de todos los demás estudios realizados hasta la fecha, y es que el cuartil 3 de la industria obtiene rentabilidades positivas (los otros estudios muestran una rentabilidad negativa para el tercer cuartil). Ello parece indicar que la muestra está sesgada hacia los mayores fondos con mejores retornos y que deja fuera un porcentaje relevante de fondos más pequeños con posiblemente peores retornos.

En todo caso y aunque la muestra presente un sesgo importante, nos parece que a la hora de juzgar si existe persistencia o no, puede ser representativa.

En la primera tabla podemos observar como la rentabilidad de la industria de los fondos de capital riesgo es cíclica, obteniendo unos resultados sobresalientes desde el año 1989 hasta el año 1998, con PMEs muy superiores a 1, seguidos de un período con resultados deficientes desde 1999 hasta el año 2006, en donde fueron muy inferiores a 1. Finalmente, un período del 2007 hasta el 2014 en donde los PMEs de nuevo vuelven a ser superiores a 1.

Columnas:

  • Vintage: añada
  • % Unrealized: % del fondo no realizado.
  • Average IRR: TIR media.
  • Average MOIC, Average Multiple On Invested Capital: múltiplo sobre el capital invertido
  • Average PME, Average Public Market Equivalent: ratio rentabilidad del fondo / rentabilidad S&P500.

En la siguiente tabla y para los fondos de creación posterior al año 2000, vemos la confirmación de la existencia de persistencia. Así, los fondos que se encontraban entre los mejores de la industria por su PME, en el cuartil 1, repitieron cuartil en su siguiente fondo en un 44,6% de los casos, muy superior al 25% que aleatoriamente le correspondería. Así mismo, los fondos que se encontraron entre los peores de la industria (cuartil 4), en un 44,9% de los casos repitieron cuartil.

Por otra parte, los datos anteriores miden la rentabilidad de los fondos cuando el fondo anterior ha finalizado. Pero ¿qué ocurre cuando el fondo está a mitad de su vida, que es cuándo la mayoría de fondos de capital riesgo levantan su siguiente fondo? ¿Un fondo en el cuartil 1, 4 años después de comenzar a invertir, es buen predictor de acabar en el cuartil 1? Los autores encuentran que a mitad de vida de un fondo, la señal de persistencia es mucho más débil. Para los fondos creados después del año 2000, es de solo el 30% si miramos PME y tan solo del 27,4% si los analizamos por su TIR.

Finalmente, la persistencia también es débil (26,2%) cuando ya se está en el tercer fondo, obteniendo resultados en la línea del estudio de Ramana Nanda arriba mencionado, reversión a la media.

Como conclusiones del estudio podemos establecer que los mejores gestores de fondos de capital riesgo tienen mayor probabilidad que otros gestores de repetir sus buenos resultados. Pero ojo, porque esta probabilidad parece revertir a la media a partir del tercer fondo. También podemos concluir que la información de rentabilidad de un fondo en su cuarto o quinto año (cuando habitualmente las gestoras levantan el siguiente fondo) no es buen indicador de su rentabilidad final.

Los problemas de la TIR en los fondos de capital riesgo

En el artículo “La importancia de las comisiones, en Private Equity también” comentabamos el estudio de Ludovic PhalippouAn Inconvenient Fact – Private Equity Returns and the Billionaire Factory”, en el cual se detalla cómo varios de los gestores de fondos de Private Equity, a pesar de obtener retornos mediocres, han conseguido recibir remuneraciones personales muy por encima de lo que les correspondería por su valor añadido. Hasta 22 de ellos entraron en la lista Forbes de los 500 más ricos del mundo.

Otra parte de dicho estudio analiza los problemas de la TIR (Tasa Interna de Retorno) para evaluar los resultados de los gestores de fondos. Se trata de un cálculo muy relevante porque por encima de un hurdle rate (retorno preferente), típicamente un 8% anual de TIR, los gestores cobran una comisión de éxito (que suele estar en torno al 20% de las plusvalías obtenidas por el fondo por encima del retorno preferente). Por tanto, es muy importante el cálculo de esta TIR para evaluar si el gestor debe recibir una remuneración millonaria en muchos casos (para conocer si está por encima o por debajo del 8%).

Algunas definiciones:

TIR (Tasa Interna de Retorno) es la tasa de descuento a la que el valor presente neto de flujos de caja de entrada y de salida de una inversión nos retorna un valor igual a 0. Por lo tanto, en el valor de la TIR influye tanto el importe de los flujos de caja como el momento en el que se producen.

TVPI (Total Value to Paid In, o múltiplo teórico de la inversión) es el valor de las distribuciones del fondo más el valor liquidativo final dividido por el capital invertido, sin tener en cuenta el tiempo de inversión ni desinversión.

DPI (Distributions to Paid In capital, o múltiplo realizado de la inversión) es el valor de las distribuciones a los partícipes dividido por el capital invertido, sin tener en cuenta el tiempo de inversión ni desinversión.

La rentabilidad de los fondos se suele medir con su Tasa Interna de Retorno (TIR). En la tabla de más arriba podemos observar tres proyectos:

  1. Un proyecto que se acerca al comportamiento clásico de inversión de un fondo de capital riesgo. Invierte durante 3 años 100€ (-10, -10 y -80€), y luego desinvierte con ganancias en los años 7 a 10 desde el comienzo del fondo. Para simplificar la comprensión, hemos asumido que los Clash flows y el valor del fondo son netos de comisiones para el inversor. Como vemos, la TIR es del 13%, y su DPI (múltiplo distribuido) es de 2x, se invirtieron 100€ y se devolvieron 200€. El DPI coincide con el TVPI porque todo el dinero se ha distribuido a los partícipes (200€). Obviamente no da igual que el fondo te devuelva el dinero en el año 10 que en el 4, porque teniendo el dinero antes lo puedo reinvertir, y por tanto cuanto antes se produzcan las desinversiones mejor TIR obtendremos. Sin embargo, la TIR tiene problemas cuando los flujos de caja positivos y negativos están mezclados.
  2. Veamos la segunda línea de la tabla. En dicho escenario, con un TVPI de 1,02x, esto es, básicamente devolviéndole el capital al partícipe, la TIR es del 28%. Esta tasa colocaría al fondo entre los primeros de su categoría, y ello solo devolviendo al inversor su capital.
  3. En la tercera línea, el escenario 3, el gestor del fondo de capital riesgo utiliza una línea de crédito para retrasar el momento de los desembolsos por los partícipes del fondo. Retrasándolo, aumenta considerablemente la TIR del fondo. En este caso, el gestor en vez de pedir los 80€ de desembolso en el año 3, lo hace en el año 9, y mientras tanto para invertir ha utilizado una línea de crédito que le ha costado un 1€ al año. El resultado es que tiene un TVPI de 1,94x, muy parecido al del escenario clásico, pero la TIR es del 30% en vez del 13%.

Adicionalmente, hay que considerar que el inversor tiene un coste de oportunidad de tener su dinero disponible y a disposición del gestor del fondo. Porque como no sabe cuándo se le va a pedir, lo debe tener invertido bien a la vista bien en productos muy líquidos que producen escasa rentabilidad.

TIR de un fondo de capital riesgo

Ahora vamos a analizar otro problema importante del cálculo de la TIR de un fondo. Cuando este aún no ha realizado desinversiones, para el cálculo de la TIR se toma como pago final el Valor Liquidativo del fondo en ese momento. Pero ese Valor Liquidativo, está basado a menudo en el precio de la última ronda de ampliación de capital en la sociedad. Ese precio no tiene por qué ser indicativo del valor real de la empresa (esto ya lo discutimos en “Las acciones con cláusulas de liquidación preferente y antidilución valen más que las que no la tienen” . Primero porque no se paga lo mismo por una posición minoritaria que por el total de la sociedad. Segundo porque es relativamente fácil para los fondos orquestar una transacción pequeña para marcar un precio al alza. Tercero porque no es anormal que compañías invertidas se vayan desde el valor de la última ronda a 0 (en capital riesgo se suelen financiar compañías que consumen mucha caja y si de repente se para la música, quiebran).

El fondo de capital riesgo empieza a levantar su siguiente fondo cuando acaba el período de inversión del primero. Típicamente en el año 4 o 5. Aquí vemos un fondo que está levantando su nuevo fondo en el año 6. En ese momento su TVPI es de 2x (aunque la valoración es sobre papel, no ha distribuido dinero de verdad) y su TIR del 23%. No ha repartido nada, pero tiene unos números mucho mejores que los del escenario clásico que sí ha retornado dinero contante y sonante a los partícipes. De hecho, este escenario bien podría acabar en el escenario clásico. Lo que está ocurriendo con el Valor Liquidativo es que estamos anticipando en la fórmula la distribución de dinero a los inversores, que de hecho se hará en los años 7 a 10 o incluso no se hará. Pero al hacer la ficción de adelantar las distribuciones, elevamos su TIR, lo que coloca al gestor entre los mejores de su industria lo cual le permite levantar el siguiente fondo.

Los gestores conocen cómo funciona la fórmula, y tienen todo el incentivo para presentar los números de la manera más favorable a sus intereses.

Por tanto, a la hora de medir la buena gestión de un fondo de Private Equity o de Capital Riesgo, no solo hay mirar la TIR, sino también:

  • Cómo se ha construido ésta, y si se han utilizado masivamente líneas de crédito
  • El TVPI
  • El DPI. Si un fondo tiene una TIR muy buena sobre papel, pero no ha conseguido distribuir casi nada a sus inversores, quizá sus rentabilidades vayan a ser muy inferiores a las proyectadas por la TIR

Como para muchos aspectos de la vida, es muy importante entender los incentivos de las personas con las que tratamos. En este caso, los incentivos de los gestores de fondos de capital privado están alineados con maximizar la presentación de la tasa de TIR obtenida. Por eso hay que conocer sus bondades y defectos.

La importancia de las comisiones, en Private Equity también

Está teniendo mucha repercusión el artículo académico “An Inconvenient Fact – Private Equity Returns and the Billionaire Factory”, de Ludovic Phalippou, Oxford University. El autor explica cómo la industria del Private Equity (fondos que invierten que compañías no cotizadas de un tamaño considerable) como industria, ha añadido escaso valor en los últimos años. Ha obtenido retornos muy muy parecidos a los mercados cotizados para sus inversores siendo estos mucho más líquidos. Adicionalmente explica que al mismo tiempo se ha producido un número desorbitado de “billonarios” (por mil millionarios, en el sentido anglosajón) entre los gestores de los fondos de Private Equity. Esto es, ante unos retornos mediocres se ha premiado a unos pocos gestores convirtiéndolos en billonarios. El artículo ha producido reacciones airadas de las principales firmas del sector, Apollo, Carlyle, KKR y Blackstone, y ha tenido su reflejo en los más prestigiosos diarios económicos internacionales (ej. Financial Times). Veamos los datos.

Rentabilidad de la industria Private Equity en USA 2006-2015

En la tabla arriba, Gráfico 1, observamos para el período 2006-2015 los retornos de los fondos de Private Equity en USA. Los inversores obtuvieron para este período:

  • Un IRR (Internal Rate of Return, TIR español), rentabilidad anualizada para los inversores del 11%
  • Un TVPI (Total Value to Paid In, o múltiplo en euros) de 1,57 veces. Esto es el dinero que se ha distribuido más el valor de lo que queda sin vender dividido por lo que se ha invertido en el fondo
  • Indice PME (realizado por Burgiss) es un índice que mide la rentabilidad que obtienen los inversores en Private Equity y la compara con la obtenida por el S&P500. 0,99 indica que los retornos son básicamente muy muy parecidos y que los fondos lo han hecho marginalmente peor que las compañías cotizadas, un 1% inferior para todo el período. Para saber más sobre su cálculo (Kaplan & Schoar es el utilizado).

Como conclusión, la clase de activo del Private Equity en media, ha obtenido una rentabilidad para sus inversores muy parecida a la de aquellos que invirtieron en el S&P500 durante este período, 11% anual. Pero claro, el S&P500 es mucho más líquido y tiene menos riesgo que los fondos de Private Equity. De hecho, en los mercados cotizados un inversor se puede llevar su dinero en cualquier momento. Mientras que invirtiendo en un fondo de capital privado normalmente el inversor tiene que esperar entre 6 y 12 años para recuperarlo. Ya empezamos a percibir el problema: ¿cómo es que no retorna más una categoría ilíquida que una líquida?

En el Gráfico 2 se muestran dos períodos de tiempo, 1996-2005 y 2006-2015. Se puede observar como el período que transcurre entre 1996-2005 fue mejor que el de 2006-2015. Para el primer período y si comparamos con el S&P500, los Fondos de Private Equity obtuvieron una rentabilidad superior (1,25) mientras que en el segundo período y como hemos visto más arriba, la rentabilidad sería inferior (0,99). Probablemente porque el nivel de competencia, el número de fondos de Private Equity ha aumentado mucho entre un período y otro. El resto de columnas son comparaciones con otros benchmarks, como el Russell 2000, el MSCI World o el Vanguard S&P500.

Cálculo carried interest para industria Private Equity USA del 2006 al 2015

En el Gráfico 3 vemos las cifras agregadas a nivel de industria. Las cifras nos dicen que:

  • Los inversores invirtieron durante 2006-2015 en Fondos de Private Equity 1.182 miles de M$ (1,2 billones europeos de dólares)
  • Se generó un beneficio neto de 922 mil M$ y bruto de 1.150 miles de M$ (230/(1-0,2))
  • Se cobró por tanto un carried interest (comisión de éxito) por los General Partners (los gestores de los fondos) de 230 mil M$.

Los gestores de los fondos típicamente invierten el 1% del tamaño del fondo (fuente: Divestopedia). Pusieron 11 mil M$ (1% x 1.182) y se llevaron 230 mil M$ solo en comisiones de éxito, 21 veces la inversión. Además, cobraron un 2% anual durante casi 10 años, o hasta un 20% adicional de los 1.182 mil M$ que teóricamente se fueron en gastos. De nuevo vemos el problema, ¿cómo es posible que se lleven los gestores 21 veces el dinero que pusieron, y se les pague 230 mil M$ cuando los inversores se han llevado 1,57 veces su dinero? ¿cómo es posible que se les pague tanto por obtener lo mismo que hubieran obtenido los inversores de haber comprado un fondo indexado cotizado durante el período?

El autor preguntó a las 4 grandes firmas de capital privado arriba mencionadas.  Dichas firmas concentran una gran parte de los fondos invertidos en capital privado y muy probablemente una parte aún más importante de las comisiones de éxito cobradas por la industria. Solo estas 4 firmas invirtieron el 18% del total de la industria. Y de estas firmas han salido gran parte de los mil millonarios.

El autor mira a continuación los retornos de estas 4 grandes firmas durante este período, y como se pueden ver en la Tabla 10 a continuación, son ligeramente superiores a la media de la industria, pero no significativamente superiores. Nada que suponga una gran diferencia, entre 1,68 y 1,92 veces el dinero invertido vs 1,57 para la industria a nivel agregado (mucho menos que un punto porcentual anual de diferencia en rentabilidad).

Track record de 2006 a 2015 para Apollo, Blackstone, KKR y Carlyle

A continuación, el autor se fija en el nivel de mil millonarios de la industria del capital riesgo en las listas de Forbes. En el año 2005, los gestores de capital privado en la lista eran 3, los primeros en el puesto 93, Henry Kravis y George Roberts (KKR). En 2020, hay 22 gestores en la lista. Steve Schwarzman (Blackstone) es el 29, Leon Black (Apollo) el 63, los otros están en posición 110, 131, 154, etc. Muchos de estos gestores sacaron a bolsa sus compañías, haciendo cash in no solo de la expectativa de retornos de los fondos actuales sino también de los futuros, asumiendo los inversores que estos se van a incrementar.

Concluye el autor que existe una desproporción entre los retornos para los inversores, y los retornos para los gestores. Esto es algo que también ha ocurrido en menor medida en la industria de fondos de inversión en mercados cotizados. Con unos resultados mediocres como industria, un grupo de individuos se ha convertido en mil millonarios. Y es que las comisiones que han cobrado han estado muy por encima del valor aportado. Las comisiones importan, y mucho.

Por eso me atrevo a recordar que en Bewater Funds, cobramos un 74% menos en comisiones que la media de los fondos de capital riesgo en España.

Pregunte a su gestora.

Costes y comisiones de un FICC vs costes y comisiones de un fondo de capital riesgo

¿El mejor momento de la última década para invertir en compañías privadas?

Voy a explicar en las siguientes líneas por qué este es un gran momento para invertir en compañías de capital privado, quizá el mejor que hemos visto en la última década. Para ello, voy a comentar qué se desprende de diferentes artículos académicos y de otros datos sobre:

  1. Si en las épocas de recesión hay menos fondos compitiendo para invertir y si se crean menos nuevos fondos
  2. Si cuando hay menos participantes en el mercado, se compra más barato
  3. Si los retornos de los fondos de capital riesgo están correlacionados negativamente con el número de nuevos fondos creados

Si en recesión se crean menos nuevos fondos, existirán menos participantes en el mercado compitiendo por las buenas compañías. Si hay menor competencia se comprará más barato. Y si se compra más barato, se obtendrán mejores retornos para los inversores años después, cuando haya que devolverles el dinero. Esta es la lógica que voy a apoyar con datos.

1.     En épocas de recesión hay menos fondos para invertir y se crean menos nuevos fondos

A continuación, podemos observar un gráfico que registra el número de fondos operando y el volumen de entradas de capital en Fondos de Capital Riesgo en Estados Unidos, para el período de 2005 al 2019 (fuente: Anuario National Venture Capital Association USA 2020). Como se puede ver, como consecuencia de la crisis de 2008, el número de fondos operando se redujo significativamente (cayó un -37% en 2009) y el volumen de nuevas entradas de capital también (un -59%). Así mismo, el volumen de entradas pre-crisis (32,1 miles de M$) no se recupera hasta el año 2014. Por lo tanto, siguiendo a la recesión de 2008, el volumen de inversión en compañías privadas se mantuvo reducido durante 5 años, de 2009 a 2013.

Entradas de dinero a fondos de capital riesgo en USA por año y número de fondos 2005 a 2019

En el gráfico siguiente se muestra también, cómo tras la crisis de 2008, el número de nuevos fondos creados cae significativamente (hasta un -60% en 2011 con respecto a 2005), y las entradas a estos nuevos fondos también (hasta un -72% en 2009 respecto a 2005).

Captación de fondos por nuevos fondos de capital riesgo y número de nuevos fondos por año 2005 a 2019

Podemos por tanto concluir que, tras una recesión, el número de fondos operando en el mercado, el número de nuevos fondos creados y el volumen de entradas de dinero a los fondos de capital riesgo es significativamente inferior a antes de la crisis.

2.     Cuando hay menos participantes en el mercado, se compra más barato

En el siguiente artículo, “Money Chasing Deals, the Impact of Fund Inflows and Private Equity Valuations”, de Paul Gompers y Josh Lerner, profesores de Harvard Business School, publicado en el Journal of Finance,  los autores demuestran que en aquellos años en los que hay menor inversión en  fondos de capital riesgo en Estados Unidos, las valoraciones de las compañías invertidas son inferiores. En la tabla adjunta podemos ver a simple vista como en los años 1991, 1992 y 1993, cuando menos dinero entra en el mercado (1.542, 2.108 y 3.065M USD), la media de la valoración “pre-money” (antes de la inversión) de la compañía invertida es significativamente más baja (15,8; 15,8 y 16,4 M USD). Existe pues, correlación positiva entre el volumen de los fondos de capital riesgo entrando en el mercado, y los precios que se pagan por los activos.

Por tanto, podemos concluir que cuando entra menos dinero nuevo en la industria del capital riesgo, como ocurre en los períodos de recesión (tal y como hemos establecido en el punto 1), las valoraciones de las compañías son inferiores.

Valoración pre-money de inversiones en capital riesgo y entradas a los fondos de capital riesgo 1987 a 1995

3.     Los retornos de los fondos de capital riesgo están correlacionados negativamente con el número de nuevos fondos creados

¿Están los retornos de los Fondos de Capital Riesgo afectados por el número de nuevos entrantes en el mercado? ¿A mayor número de nuevos fondos compitiendo por las mismas buenas empresas, menores los retornos para los inversores, porque se compra más caro?

En el artículo del Journal of Finance Private Equity Performance: Returns, Persistance and Capital Flows, de Kaplan y Schoar de agosto de 2005, se demuestra, sobre una base de datos de más de 754 fondos estadounidenses creados antes de 1998, y cuya rentabilidad para inversores se mide 5 años después, que a mayor número de nuevos fondos entrando  en el mercado, menores los retornos para el inversor (el IRR, en español TIR). Esto es, existe una correlación negativa entre el número de nuevos fondos entrando en el mercado y compitiendo por las inversiones, y los retornos que obtienen los inversores de dichos fondos de capital riesgo 5 años después. En aquellos años en que hay pocos fondos nuevos, los inversores de dichos fondos obtienen mejores retornos 5 años después.

En la columna “Sin Cualificar” de la siguiente tabla se muestra la correlación entre el número de nuevos fondos entrando en el mercado (definido como el logaritmo del número de fondos nuevos en dicho año), y la tasa de retorno para el inversor (el IRR) 5 años después de los mismos de dicha cohorte. En esta columna se puede ver que la correlación es negativa (-0,34) aunque es estadísticamente poco significativa. En la segunda columna, “Cualificando por Secuencia”, se introduce en los datos si el fondo era el primero de una gestora, el segundo, el tercero, etc. Al introducir este nuevo dato, el coeficiente es mucho más negativo (-0,89) y además ahora es estadísticamente significativo. Se dan por tanto dos efectos. El primero es que a mayor número de nuevos fondos entrando en el mercado, estos obtienen peores retornos 5 años después. Y el segundo es que dicho efecto es mayor en los nuevos fondos primerizos que en los fondos 2, 3, 4, etc. de una misma gestora.

Por otra parte, es también interesante ver que la correlación entre el número de nuevos fondos entrantes en el mercado, y los retornos del NASDAQ, es muy positiva. Esto es, cuando las cosas van bien, cuando la bolsa va bien, se levantan más fondos de capital riesgo. Y cuando las cosas van mal, cuando hay recesiones, se levantan menos fondos.

Correlación entre Número de Nuevos Fondos de Capital Riesgo en USA y su IRR 5 años después

A mayor número de nuevos fondos de capital riesgo menor rentabilidad para los inversores

Conclusión

Como conclusión, podemos inferir que estamos ante una oportunidad única de invertir en compañías de capital privado. Si en las recesiones entra menos dinero a la industria y se crean menos fondos. Si cuando hay menor competencia se compra más barato. Y si cuando hay menor competencia los retornos de los fondos son mejores para los inversores, este es el momento de invertir en compañías de capital privado.

Bewater Funds, no solo permite invertir en compañías de capital privado, sino que lo hace:

  1. Con “skin in the game”: sus co-fundadores invierten al menos el 20% de los fondos que crean
  2. Con un plus de liquidez: todas las participaciones de sus fondos se pueden poner a la venta en la página web de la gestora bewaterfunds.com
  3. Con la posibilidad de elegir las inversiones: los inversores puedes elegir cada inversión de forma individual
  4. Con comisiones hasta un 65% más baratas que un fondo de capital riesgo medio en España.

Capital Riesgo, Business Angels y Bewater Funds

Hace unos días tuvimos acceso a una presentación del FEI (Fondo Europeo de Inversiones) tremendamente interesante. En ella se preguntaba a Fondos de Capital Riesgo y Business Angels de toda Europa (el FEI es el mayor inversor en capital riesgo de Europa) cuáles eran los criterios que consideraban más importantes a la hora de invertir en una empresa.

El resultado puede verse en la siguiente tabla:

cómo eligen los fondos de capital riesgo donde invertir

El 84% de los Fondos de capital riesgo y el 85% de los Business Angels consideran el equipo como el principal factor a considerar a la hora de invertir. En segundo lugar, mencionan el producto/tecnología (56 y 55%), tercero la escalabilidad del negocio (50 y 45%) y cuarto el tamaño del mercado (37 y 32%). Hasta aquí, ambos grupos de inversores coinciden en los criterios más importantes a la hora de analizar una inversión.

Las diferencias importantes vienen a la hora de considerar la valoración y los términos del contrato (mucho más importante para el Business Angel), el potencial de venta de la sociedad (mucho más importante para el Fondo), el que la empresa haya sido referida por un inversor de confianza (más importante para el Business Angel) o las cifras de negocio pasadas (más importante para los Business Angels pero en general relativamente poco importante para los dos). Veamos por qué:

  • Para un Fondo de Capital Riesgo la valoración es menos relevante. Dentro de su modelo de negocio al menos el 50% de sus participadas se irá a 0, y se lo juegan todo a empresas singulares, que puedan devolver al menos el total del volumen invertido por el Fondo, y en general estas supondrán menos del 10% de sus inversiones. Por ello, si les gusta el emprendedor y el mercado, no tiene tanto sentido negociar duramente la valoración. El Business Angel está por su parte menos diversificado y además se juega su propio dinero y por ello, aunque busca también elevados retornos, pone mayor énfasis en la valoración
  • El potencial de venta es crítico para el Fondo. Los Fondos tienen un tiempo finito para invertir y desinvertir, típicamente 10 años. Por lo tanto, es extremadamente importante que crean que la empresa va a poder venderse en ese plazo con una probabilidad alta
  • El que sea referido por otro inversor de confianza es más importante para el Business Angel, porque las grandes oportunidades a menudo surgen para ellos cuando aún los Fondos no las han visto (de lo contrario los Fondos, menos preocupados por la valoración, podrían subir el precio)

Por otra parte, lo que nos sorprendió es que, si tuviéramos que ordenar nuestros criterios de inversión en Bewater Funds, nuestro orden de importancia sería radicalmente diferente:

  1. Números pasados: si la empresa carece de cash flow positivo y de crecimiento, ni lo miramos (es el 8º criterio para Fondos y Business Angels)
  2. Equipo (el 1er criterio para Fondos y Business Angels)
  3. Valoración y términos del contrato: nos gusta comprar lo más ajustado posible, y a diferencia de los Fondos y Business Angels no necesitamos que ninguna empresa multiplique por 20 o 30 veces su valoración. Nos basta con que genere un 17,5% anual (lo que supone para una permanencia media de 6-7 años, multiplicar por 2 o por 3 su valor). Aspiramos a que casi todas nuestras participadas vayan bien
  4. Nos gustan las empresas que crecen sólidamente y emprendedores que no necesitan mucho capital. Además, nuestro equipo invierte personalmente no menos del 20% de todos los Fondos de Inversión de Capital Cerrado (FICCs) que gestionamos, así que el precio nos importa mucho, porque podemos perder mucho más dinero con nuestra inversión personal que ganar con las comisiones de gestión
  5. Tamaño del mercado (presente o futuro): más por la intensidad de la competencia (o falta de ella) que por su posible gran tamaño presente o futuro. Nos encantan los mercados de nicho, porque suelen ser menos competidos y por tanto tener mayores márgenes
  6. Escalabilidad del negocio o potencial de venta: el potencial de venta es menos importante para nosotros (aunque siempre es importante que la empresa se pueda vender) porque nuestros inversores pueden desinvertir no solo a través de la venta de la empresa, sino que también pueden recuperar su capital vendiéndole sus participaciones del Fondo a otros inversores o incluso vía dividendos

En conclusión, tenemos criterios bastante distintos de la mayoría de Fondos de Capital Riesgo o Business Angels. Nos especializamos en un tipo de empresa, con modelos de negocio probados y rentables, que no son la prioridad de los Fondos de Capital Riesgo y Business Angels, lo que nos permite comprar en precios más ajustados (con poca competencia de otros compradores potenciales) y con ello conseguir una mayor rentabilidad esperada para nuestros inversores.